martes, 3 de julio de 2018

Cantando bajo la lluvia


                          Cantando bajo la lluvia  (1952)



                


Día 8...

Reconozco que no soy de musicales; siempre me pareció un poco tonto que en medio de una película y casi sin razón aparente, los protagonistas se pongan a cantar y soltar gorgoritos. Pero en este caso, no nos encontramos con un musical....es EL MUSICAL.

"Cantando bajo la lluvia" es una película de 1952 dirigida por Stanley Donen y coreografiada por el propio protagonista, Gene Kelly, auténtico artífice de esta verdadera masterpiece.



                                Gene Kelly o los hombres pueden bailar sin perder su virilidad

Rodada en pleno "boom" del género musical, parecía que ya no se podía aportar nada nuevo al mismo, pero "Singin´ in the rain" rompió todos los esquemas. Reúne todo lo bueno del cine clásico (con la época realmente grande del cine de estudio, en este caso, la legendaria Metro) con la brillantez del musical bien hecho, y con un reparto que, salvo Gene Kelly, era prácticamente desconocido.

Lo bueno de esta película es que, si le quitas las partes musicales, funciona perfectamente como comedia, no resintiéndose en ningún momento, gracias a un ritmo vertiginoso, un guión ingenioso y un reparto magnífico, que lo borda en unos números musicales que no estorban en ningún momento (salvo alguno en concreto que se alarga un poco, pero igualmente espectaculares)

La película narra además, en clave de humor, una parte de la historia de Hollywood muy curiosa y que resultó más dura de lo que la gente se piensa, como fue el paso del cine mudo al sonoro. Por cierto, en el film, el personaje de Debbie Reynolds se dedicaba a doblar anónimamente, cuando tenía que cantar, a la diva compañera del personaje de Gene Kelly...Pues cosas del cine porque en la película realmente en las escenas que tocaba cantar, era la actriz que hacía de diva la que doblaba con su voz a Debbie Reynolds.

Obviamente una obra maestra como ésta, tiene varias escenas memorables (los inicios de la carrera de Lockwood, los primeros y ridículos doblajes, el número de "Make´em Laugh"...) pero es indiscutible que la number one es la que da título a la película.




                     "Make,em laugh": eso es subirse a las paredes y no lo que hace Spiderman

Escena mítica donde las haya, es imposible no tatarearla o al menos mover alguna parte del cuerpo cuando llegamos a esa parte y todos hemos querido alguna vez hacer algo así cuando nos llueve por la calle. Incluso dio pie a varias leyendas urbanas, siendo la más conocida aquella que decía que Kelly había rodado la escena en una única toma, lo cual era falso pues tardaron hasta tres días en grabar esta genialidad (y poco me parece visto el resultado)
Y otra cosa...en el guión inicial no aparecía esta escena,(¡lo que hubiera cambiado la película, empezando por el título!) y sí otra con los tres protagonistas en otro número. Menos mal que cambiaron de idea...

Pues disfrutad de Gene Kelly, su jovialidad y su paraguas porque no creo que aparezca por aquí otro musical, al menos durante un tiempo...(bueno, ya veremos si "Mary Poppins")




                              No intentéis esto en La Línea cuando llueva con viento fuerte...

La vida es bella


                                La vida es bella  (1998)



                             


Día 7...

Vaya por delante que Roberto Benigni no me cae nada bien. Antes de "La vida es bella" no comprendía cómo películas tan aburridas como las que hacía en Italia tenían tanto éxito de taquilla (batían récords de espectadores en aquel país) y después del revuelo que provocó ésta, tampoco me ha gustado ninguna de sus siguientes obras.

Pero al César lo que es del César y "La vida es bella" es una de esas películas que, al menos una vez en la vida, deben visionarse.



                              Roberto Benigni: la exageración y el exceso, en persona


Todo un canto a la vida, al amor, a la fantasía necesaria para esconder la horrible realidad, y sobre todo, a la relación paternofilial (de hecho, la peli se basa en la vida real del propio padre de Benigni, que pasó tres años en un campo de concentración), bañada de un encanto especial, con un director en estado de gracia (nunca más estará tan brillante como aquí) y una banda sonora que acompaña muy acertadamente a la trama.




                  La banda sonora de Piovani plasma el triunfo de la vida sobre la tragedia


Benigni sigue los pasos de su maestro Chaplin (como homenaje, su Guido tiene como número de preso en su uniforme el mismo que tenía el barbero de Chaplin en "El gran dictador") y mezcla una primera parte donde prima la comedia y el romance (impagable cómo enamora a Nicoletta Braschi, aunque partía con ventaja al ser su esposa en la vida real) con una segunda en la que la tragedia se impone (ver destino final del personaje principal) aunque suavizada por Benigni con escenas como la que tenéis aquí abajo.




                                      Ni Indiana Jones se atrevió a burlarse así de los nazis...

Ganadora de numerosos premios, destacan los 3 Óscars que consiguió, Mejor Película Extranjera, Mejor Banda Sonora y, lo más llamativo, Mejor Actor, batiendo nada menos que al Tom Hanks de "Salvar al soldado Ryan". Sin menospreciar, pero en su momento me pareció uno de los mayores "robos" de estos premios, pues reconozcámoslo, Benigni compone un gran personaje pero convengamos también que no se trata de una interpretación, ya que Benigni hace del propio Benigni (vamos, sería para nosotros como si Dani Rovira ganara un Óscar)


Para demostrar esto me remito a la propia entrega del premio, en la que un histriónico Benigni, como haría el propio Guido, atravesó el teatro saltando por encima de las butacas y pisoteando el hombro del mismísimo Spielberg. Y para remate, un discurso surrealista hablado en un inglés que, en comparación, convertiría a Pedro Almodóvar en todo un Shakespeare.



                                        Benigni recoge su Oscar al Mejor Actor a su manera...


Varias escenas se podrían seleccionar de este film, desde las locuras iniciales con la llave, la burla al régimen mussoliniano, los "Buenos días, princesa", la "prohibición" de la entrada a arañas y visigodos o el emotivo final, pero me quedo finalmente con ésta, por resumir magníficamente el espíritu de la pelicula en menos de tres minutos.
Esperemos que Benigni recupere el pulso cinematográfico aunque sus obras posteriores a "La vida es bella", como "Pinocho" o "El tigre y la nieve", apunten a lo contrario.



                                                       Venga Benigni Jr, di lo tuyo...

lunes, 2 de julio de 2018

La princesa prometida


                           La princesa prometida  (1987)


                          


Día 6...

Hora de sumergirse de lleno en los recuerdos de infancia, que suelen ser los mejores, con "La princesa prometida", película dirigida por Rob Reiner en 1987.

Hablar de ella es hablar de los 80, de una época que ya no volverá, de unos amigos de las que ya sólo queda un borrón o una voz, de tardes delante de la tele con la merienda y sobre todo, de una imaginación desbordante que paliaba la ausencia de recursos  tecnológicos a diferencia de las generaciones actuales, que están provocando un efecto de idiotización en las generaciones venideras (sí, van a ser aún más idiotas que nosotros)

Para todos aquellos que ya contamos con una cierta edad, entre 30 y 45 años concretamente, este film es todo un mito o lo que es lo mismo, una peli de culto, pese a que en su momento no fue precisamente un éxito comercial.

       


                      "Hola...Soy Iñigo Montoya. Tú mataste a mi padre....prepárate a morir"


La primera vez que la vi fue en aquel legendario vídeo comunitario, que causó auténtico furor en los 80, que por tan sólo 500 pesetas al mes, te permitía disfrutar de las películas más recientes con pocos meses de diferencia con respecto a su estreno en cines y todo gracias al vecino del barrio de turno con la preparación técnica suficiente (y la caradura) para hacerlo. Y lo mejor de todo, era que como todo el mundo lo tenía, al acabar la película todos bajábamos a la calle a hablar sobre ella, produciéndose discusiones que hoy harían sonrojar a más de uno por su ingenuidad (benditos tiempos).



  


                       "Hola...Soy Iñigo Montoya. Tú mataste a mi padre....prepárate a morir"


"La princesa prometida" parecía la típica aventura de magia y espada de la época pero luego te dabas cuenta de que estabas ante algo diferente; un romanticismo edulcorado buscado a conciencia, unas interpretaciones exageradas que también eran parte de su encanto, unos diálogos repletos de magníficas réplicas y ante todo, un sentido del humor que la convertía en una gran comedia, de las buenas que son las que saben reirse de sí mismas...





                     "Hola...Soy Iñigo Montoya. Tú mataste a mi padre....prepárate a morir"


A esto añadir la música de Willy DeVille y Mark Knopfler, Peter Falk (Colombo) como abuelo y Fred Savage (Aquellos maravillosos años) como nieto, ese "Como desees...", Billy Crystal, ese André el Gigante (mito para los que conocimos la lucha libre acabando los 80 y empezando los 90), los toques de humor paródico....



        "Abuelo, cuéntame un caso de los que resolviste con tu gabardina...digooo, un cuento"


Pero por si no había quedado claro la guinda de todo esto era Iñigo Montoya, personaje que acaba comiéndose la película y prácticamente al reparto entero y que, al menos para mí, supuso toda una revelación....Hollywood paría un personaje español que, aunque no se libraba de ser un cliché, no era malvado (al final, no) ni era torero...(¡lo nunca visto!) Y sí, vamos a dejarle por fin con su frase y a todo lo que ha dado de sí...




Por cierto, Mandy Patinkin (Iñigo Montoya) y Cary Elwes (Westley) acabaron trabajando juntos en el cine español en 2016 en "La reina de España". Vamos, que Fernando Trueba vio "La princesa prometida", seguro....

domingo, 1 de julio de 2018

Cinema Paradiso


                         CINEMA PARADISO   (1988)



     


Día 5...

En este caso no contamos con una escena concreta de una película ya que, en el caso que nos ocupa, "Cinema Paradiso" es muy difícil quedarse con sólo una, por lo que os traigo el trailer entero.


         



"Nuovo Cinema Paradiso" (título original en italiano) fue la segunda película del director Giuseppe Tornatore estrenada en 1989 y resultó tener poco éxito en su estreno en el país original. Una de las razones de ello fue su excesiva duración, por lo que Tornatore recortó minutaje para el estreno en el extranjero.

El resultado: éxito de taquilla en todo el mundo, aplauso unánime de la crítica internacional y lluvia de premios (Óscar a mejor película extranjera, David de Donatello, Globo de Oro, Cannes, Premios del Cine Europeo, BAFTA,...)

Todo gracias a un acertadísimo uso del factor nostalgia, algo de crítica social, romanticismo, algunos detalles autobiográficos del director y uno de los mayores cantos de amor al séptimo arte, como pocas veces se ha hecho por parte de un enamorado del cine como Tornatore.

Pero sobre todo gracias a dos cosas: la entrañable amistad entre Totó y el viejo Alfredo (sensacionales Philippe Noiret y el pequeño Salvatore Cascio, fundamental para que la peli funcione), de las que ponen el pelo de punta y bastante más convincente y trabajada que la historia de amor entre Totó y Elena (un poco cogida por los pelos) y la maravillosa partitura de Ennio Morricone, el mayor talento musical en la historia del cine para un servidor, que engrandece momentos de la película como las conversaciones entre los dos protagonistas y la lacrimógena escena final, con el regalo de Alfredo a un Totó adulto.





                        Totó y Alfredo: una amistad inmortal que dejó frases para el recuerdo


                       El mayor descubrimiento del film: el pequeño Totó, ya no tan pequeño...




                     Con todos ustedes, Ennio Morricone, el mayor genio musical del cine

Tornatore volvió a intentarlo en alguna ocasión más, casi hasta autoplagiarse como en "Malena es un nombre de tango", pero nunca dio de nuevo en la diana como con esta maravilla.

Por último, aunque sólo quería dejaros el trailer, no me resisto a dejaros sin la escena final, con el regalo póstumo del difunto Alfredo a Totó, a todos nosotros y al cine en general.






         Y si Los Simpsons te han homenajeado es que tu peli es definitivamente buena